Lo publiqué el 28 May 2010 en
Personal.
Que días raros. Miren que me pasaron cosas (ya ni se si por suerte o no), pero esta situación es lejos una de las mas raras. Quizás porque con otras cosas uno sabe que pueden pasar, o esta preparado para que eventualmente pasen y con algo así no.
La gente me pregunta como estoy, constantemente, y no es que me moleste porque se que lo hacen porque me quieren (obviamente me refiero a mi gente cercana, no al que en su vida me habló y de golpe esta preocupado (?) ), sino que realmente eso cambia bastante constantemente. Hay días o momentos que estoy bien, y otros que no quiero ni abrir los ojos. Pero al final, después de un buen rato, me doy cuenta de que tampoco tengo opción. Hay quienes cuentan conmigo y me necesitan bien y por otro lado, estoy yo. Después de mucho tiempo me di cuenta de que principalmente yo me merezco estar bien. Que pasé demasiado ya como para sumar esto a mi mochila. Que no soy una mala mina como para estar sufriendo las 24 horas. Y dejé de culparme. Las cosas que estaban ahí a la vista y me decían claramente “no es tu culpa” por fin tienen sentido. Me reprocho algunas cosas que supongo son normales, pero no en cuanto a la situación en sí, sino a que gente que yo amo sufrió por esto también cuando no lo merecían. Pero mas allá de eso, estoy tranquila conmigo misma. Creo que desde que saque eso logré estar bastante mejor.
Hoy alguien me pregunto ¿Cómo se hace? y no supe bien que responder. No tengo el como todavía, ni creo que exista porque es algo que depende de acá uno, de cada relación, de cada circunstancia en la cual algo así pasa. Yo sé que de diez días para acá pasaron cosas (o en cierta forma “no” pasaron) que me hicieron ver que tenía que seguir como sea. Mas allá de que uno decida o no cerrar la puerta, me refiero a que uno no puede no vivir, no levantarse, no comer, no trabajar y dejar que algo así lo transforme en un trapo de piso, mas aún en los casos en los cuales no hay motivos o no pasa nada que lo haga aferrarse. Uno se aferra a que fue feliz, a los buenos momentos, etc. Y la realidad es que por ahí hay que también pensar en que si bien esos momentos están, no nos sentimos bien ahora. Entonces ¿Por qué tener en cuenta solo la parte buena y no pensar en ambas?. Si en el presente nos sentimos mal los recuerdos no nos sirven de demasiado. Es triste, pero bueno.
Así que uno decide seguir adelante, apoyarse en la gente que tiene y que por suerte no pasan un solo día sin aparecer, la familia o esos amigos realmente amigos que se suman al momento y te bancan estés enojada, triste o bien. Y sigue. Esos planes que te parecía que jamás ibas a tener nuevamente reaparecen, nada mas que de forma diferente. Se te viene a la cabeza que te gustaría hacer “tal cosa” y se transforma en una meta. Y de poco y sin quererlo, estás armando una vida nueva, completamente tuya. ¿Da miedo? Si, pánico. Pero no hay opción, así que mejor que corramos el miedo a un costado y nos animemos.
Lo publiqué el 18 May 2010 en
Personal.
Hace mucho no escribo acá (salvo lo de las fotos del otro día), y en parte era porque sentía que siempre conté los momentos importantes en mi vida, y esta vez no podía. Necesitaba mi tiempo.
Creo que muchos saben lo que pasó, hace ya casi tres meses, y no voy a entrar en detalles porque si bien estoy armando el post, es un tema que no logro hablar sin ponerme a llorar como una tarada. Simplemente me separé, y es probable que sea definitivo. Soy de pensar que hasta que las cosas no tienen un cierre no son 100% definitivas, así que supongo que nunca se sabe, que la vida a veces te sorprende, tanto de buena como de mala manera. Así que veremos que pasa, como se desarrolla todo y que voy sintiendo.
Después de mucho tiempo, llegué a lograr simplemente no culparme, ni hacerme reproches (por lo menos la mayor parte del tiempo). Sino a entender que quizás “esa” parte de la vida no es para mi. Y no es por victimizarme ni nada, sino todo lo contrario. Creo que asumir que esa parte quizás no sea parte de un futuro, es una buena forma de entender con que tengo que lidiar y de a poco intentar hacerlo para recuperar mi vida.
Los que pasaron algo así, seguramente entiendan un poco mejor lo que pasa. Ni yo se explicarlo, es mmm no se, duele mucho. Y la mayor parte del tiempo no se soporta. Es ahí cuando aparece mi familia, mi gente, mis amigos y me hacen ver que puedo soportar un ratito mas. Quienes me conocen saben que no soy de pedir ayuda, pero sin pedirla muchos supieron estar a su manera y gracias a eso sigo acá, intentando darle para adelante, porque bueno, tampoco tengo opción.
No se cuando estaré al 100%, si es que en algún momento lo estoy. Pero necesitaba escribir esto, le guste a quien le guste y le joda a quien le joda. Supongo que en algún momento voy a lograrlo y me tendrán por acá otra vez posteando boludeces como antes.
No voy a nombrar uno por uno para agradecer, porque sería como denso. Pero gracias, en serio, a todos los que están conmigo y esperan que esto termine de la mejor manera.
Lo publiqué el 08 Dic 2009 en
Personal.
Siempre a fin de año a uno se le da por hacer balances. ¿Habré hecho bien eso? ¿Pasaron cosas malas? ¿Y buenas? Etc, etc, etc. Este año no sé porqué me agarró antes el tema.
El año arrancó raro. Será que el anterior terminó así (?). Y más allá de que obviamente se presentó más de un problema en estos doce meses, después de pensar muchas noches (porque a mí se me da por pensar de noche, por si no lo sabían), llegué a la conclusión de que fue un año genial. ¿Raro no?.
El laburo mejoró y mucho comparando al año pasado, aprendí mucho, algo que siempre me pongo como meta en enero y conocí gente genial con la cual trabajé, planeo trabajar o trabajo actualmente. Pasaron muchos proyectos, y quedaron Puerto (con su nuevo nombre) y Perfecto Ambiente junto a Ceci, además de escribir en Punto Geek, Lo Interesante, Artegami y cada tanto en Cinema Urbano.
Sobre la gente que conocí no me puedo quejar. Si bien siempre te cruzas algún pelotudo (para decirlo rápido y mal) y en mi caso tuve el placer de cruzarme con decenas, (y defraudarme con otras) el puñado de gente grosa que encontré tira completamente la balanza para el otro lado. Algunos de ellos son conocidos, otros amigos y otros, parte importante de mi vida. No voy a nombrarlos porque cada uno de ellos sabe muy bien quienes son (léase: son las 4:10am y me voy a olvidar de alguno).
En lo personal saben que soy una mina feliz.
¿Lo malo? Vamos de nuevo rápido y mal: Me chupa un huevo. Pero no porque diga “ah, me chupa, lalalala no pienso”. Sino que pensé cada cosa y realmente es así. Lo bueno pesa mucho mas. Y extrañamente cada cosa mala que pasó a la larga fue para mejor.
¿Cómo fue el año para ustedes?