Ya muchos conocían mi tremendo dolor de muela. Debo reconocer que ya vi lo mal que estaba ese diente hace meses, pero me hice bien la boluda.

El primer aviso fue el jueves, que se me partió un diente. Así que tuve que ir a una dentista que no era la mía (estaba de vacaciones), y no me gustó nada.

Explico: Yo ODIO los dentistas. Los odio. De chica iba a una que me hizo pasar malos ratos, y al ser la única que había conocido, para mi era lo “normal”. Hasta que llegó a cortarme con el torno el labio la animal. Ahí dejé de ir. Mi dentista actual, Verónica, logró hacerme perder un poco el miedo, porque hace que no me duela nada mas que el pinchazo. Y encima, me cae bien.

Bueno sigo… me vestí toda molesta y fui. Entro. Dos señoras obesas de metro noventa, una a cada lado del sillón que estaba inmerso en una habitación con poca luz para mi gusto y me decían: “Vení… sentate” sonriendo con sus dientes blancos. La cosa es que me pincho, me saco el pedazo de diente y salí corriendo casi.

Hoy fui a la que voy habitualmente ¡Que nervios tenía! No dejaba de repetirme que era lo mejor, que así no me dolía mas, que Die iba a estar orgulloso de mi. Y fui.

Pobre… ella es una santa. Me puso seis veces anestesia, (imaginen como estaba esa muela), y aguantó mis repentinos espasmos de cagazo. Mientras charlábamos porque hacía casi tres años no nos veíamos (yo no piso un dentista salvo que me muera). Salí con un cachete enorrrrme por la anestesia, toda la boca dormida e intentando mantener el cigarrilo en mi boca mientras lo prendía.

Genial. Ya está el conducto (que si no saben que es pueden fijarse en esta hermosa explicación). No tengo mas carie salvo una chiquita que me arreglo el próximo mes. ¿El problema?

¡Se me está desvaneciendo la anestesia! Por diossss. Es una mezcla del dolor de la inflamación que tenía, sumado al dolor de los pinchazos en el cachete y la encía. Horrible. Pero bueno… ya me tome un Ibuprofeno, ahora espero que a partir de mañana este mas leve.

Edito: Miren! Gabriux también odia a los dentistas!