Hace unos días les contaba como había empezado a ver de que se trataba Facebook. Y me acuerdo que dije algo asi como: “enviciarme? No creo…”. Bueno, hoy vengo a avisarles, que ese comentario queda totalmente eliminado de mi pensamiento. Por lo menos por el momento.

Alguien me tendría que haber avisado que esta cosa tenía juegos. Así hubiera sido todo diferente. A veces la gente puede ser muy cruel.

Naty me comentó (así que dirijan sus miradas a ella) que estaba envicada jugando a no se qué de un cerebro. Y yo… bueno, quise saber que corno era. ¡Para que! De contar bloquecitos pasé a tipear rápido, de tipear a averiguar que pitufo soy, del pitufo a buscar palabras y de buscar palabras a jugar al bowling. Eso sin contar otra infinidad de pelotudeces que hice en dos días. Si, por que mi adicción fue tal, que ayer no redacté, sino que jugue un buen rato a estas cosas.

Ah… ahora tengo una nueva adicción. No sé cuanto durará. Pero que la tengo, la tengo. Ya esta!!!!! Ya estoy todo el día ahí!! Contentos?!?!?