Siempre a fin de año a uno se le da por hacer balances. ¿Habré hecho bien eso? ¿Pasaron cosas malas? ¿Y buenas? Etc, etc, etc. Este año no sé porqué me agarró antes el tema.
El año arrancó raro. Será que el anterior terminó así (?). Y más allá de que obviamente se presentó más de un problema en estos doce meses, después de pensar muchas noches (porque a mí se me da por pensar de noche, por si no lo sabían), llegué a la conclusión de que fue un año genial. ¿Raro no?.
El laburo mejoró y mucho comparando al año pasado, aprendí mucho, algo que siempre me pongo como meta en enero y conocí gente genial con la cual trabajé, planeo trabajar o trabajo actualmente. Pasaron muchos proyectos, y quedaron Puerto (con su nuevo nombre) y Perfecto Ambiente junto a Ceci, además de escribir en Punto Geek, Lo Interesante, Artegami y cada tanto en Cinema Urbano.
Sobre la gente que conocí no me puedo quejar. Si bien siempre te cruzas algún pelotudo (para decirlo rápido y mal) y en mi caso tuve el placer de cruzarme con decenas, (y defraudarme con otras) el puñado de gente grosa que encontré tira completamente la balanza para el otro lado. Algunos de ellos son conocidos, otros amigos y otros, parte importante de mi vida. No voy a nombrarlos porque cada uno de ellos sabe muy bien quienes son (léase: son las 4:10am y me voy a olvidar de alguno).
En lo personal saben que soy una mina feliz.
¿Lo malo? Vamos de nuevo rápido y mal: Me chupa un huevo. Pero no porque diga “ah, me chupa, lalalala no pienso”. Sino que pensé cada cosa y realmente es así. Lo bueno pesa mucho mas. Y extrañamente cada cosa mala que pasó a la larga fue para mejor.
¿Cómo fue el año para ustedes?

