Días extraños

Que días raros. Miren que me pasaron cosas (ya ni se si por suerte o no), pero esta situación es lejos una de las mas raras. Quizás porque con otras cosas uno sabe que pueden pasar, o esta preparado para que eventualmente pasen y con algo así no.

La gente me pregunta como estoy, constantemente, y no es que me moleste porque se que lo hacen porque me quieren (obviamente me refiero a mi gente cercana, no al que en su vida me habló y de golpe esta preocupado (?) ), sino que realmente eso cambia bastante constantemente. Hay días o momentos que estoy bien, y otros que no quiero ni abrir los ojos. Pero al final, después de un buen rato, me doy cuenta de que tampoco tengo opción. Hay quienes cuentan conmigo y me necesitan bien y por otro lado, estoy yo. Después de mucho tiempo me di cuenta de que principalmente yo me merezco estar bien. Que pasé demasiado ya como para sumar esto a mi mochila. Que no soy una mala mina como para estar sufriendo las 24 horas. Y dejé de culparme. Las cosas que estaban ahí a la vista y me decían claramente “no es tu culpa” por fin tienen sentido. Me reprocho algunas cosas que supongo son normales, pero no en cuanto a la situación en sí, sino a que gente que yo amo sufrió por esto también cuando no lo merecían. Pero mas allá de eso, estoy tranquila conmigo misma. Creo que desde que saque eso logré estar bastante mejor.

Hoy alguien me pregunto ¿Cómo se hace? y no supe bien que responder. No tengo el como todavía, ni creo que exista porque es algo que depende de acá uno, de cada relación, de cada circunstancia en la cual algo así pasa. Yo sé que de diez días para acá pasaron cosas (o en cierta forma “no” pasaron) que me hicieron ver que tenía que seguir como sea. Mas allá de que uno decida o no cerrar la puerta, me refiero a que uno no puede no vivir, no levantarse, no comer, no trabajar y dejar que algo así lo transforme en un trapo de piso, mas aún en los casos en los cuales no hay motivos o no pasa nada que lo haga aferrarse. Uno se aferra a que fue feliz, a los buenos momentos, etc. Y la realidad es que por ahí hay que también pensar en que si bien esos momentos están, no nos sentimos bien ahora. Entonces ¿Por qué tener en cuenta solo la parte buena y no pensar en ambas?. Si en el presente nos sentimos mal los recuerdos no nos sirven de demasiado. Es triste, pero bueno.

Así que uno decide seguir adelante, apoyarse en la gente que tiene y que por suerte no pasan un solo día sin aparecer, la familia o esos amigos realmente amigos que se suman al momento y te bancan estés enojada, triste o bien. Y sigue. Esos planes que te parecía que jamás ibas a tener nuevamente reaparecen, nada mas que de forma diferente. Se te viene a la cabeza que te gustaría hacer “tal cosa” y se transforma en una meta. Y de poco y sin quererlo, estás armando una vida nueva, completamente tuya. ¿Da miedo? Si, pánico. Pero no hay opción, así que mejor que corramos el miedo a un costado y nos animemos.

6 Comentaron
  • TricicloDescontrolau — Mayo 28, 2010 @ 6:40 am

    Isabel, creo que no te importa en este momento saber que los dias mas lindos de tu vida estan por venir. Suena raro, pero creo tenes la calidad de persona que se lo merece. No te conozco. Yo soy uno de los que nunca te hablo, pero no puedo por ese motivo no sensibilizarme con lo que te esta pasando. Un dia simplemete, y despues de descargar la mochila, un rayito de sol volvera a entrar por la ventana. O no.

  • Isabel — Mayo 28, 2010 @ 9:36 pm

    Gracias por pasar y esta vez comentar =) Sobretodo algo tan lindo. Ojala esos días esten adelante y lleguen pronto.

  • Marcelo Lynch — Junio 11, 2010 @ 2:01 pm

    Ya sé que es egoísta, si, pero te necesitamos contenta, Isa. Para lograr eso, cualquier cosa.

    Me pone feliz que estés mejor. Y sí, cuesta, pero cuando pasa, te das cuenta de lo bueno que fue pasar por eso. De alguna manera, siempre se crece. Un paso para adelante, otro para atrás, dos para atrás, uno para adelante de vuelta.

    Y repito: te necesito contenta. Por lo menos una sonrisita? Mm? :)

    Saludos.

  • Isabel — Junio 11, 2010 @ 2:46 pm

    Aww pendejo. Si, me hiciste sonreír :) . Y voy a estar fuerte. Muy. De a poco cada vez mas, JA!

    Gracias por pasar ^^

  • Gonzalo — Junio 16, 2010 @ 7:14 am

    Yo tambien soy uno de los que te conoce poco (nada mejor dicho (?)), pero como paso frecuentemente por aquí no pude evitar la tentación de dejar un comentario.

    No es fácil romper un vinculo, es un proceso a través del cual vamos pasando por distintos estados que mal que mal hacen que maduremos emocionalmente.

    Yo perdí a mi padre cuando tenía 20 años y despues tuve que romper una relación de 4. Hoy con mis 26 casi 27, pienso que a pesar de todo lo feo que trajeron esas situaciones crecí un monton. Pero es como dice John Locke en determinado momento… “Yo tenía que pasar por todo esto para llegar a donde llegue y no me arrepiento…”

    Así que en fin, la moneda tiene dos caras… a medida que pasa el tiempo podemos ir mirandola con mayor desapego… y logicamente nuestra conciencia se expande… cada vez más… ;)

    Un saludo.

    Y Ojo… por la mierda que me falta madurar… :P

  • Isabel — Junio 16, 2010 @ 9:55 pm

    Gonza: No, no es fácil la verdad, y a veces parece que no se termina nunca. Perdí a mi viejo mas o menos a la misma edad que vos, asi que si, son dos perdidas fuertes (si bien diferentes) y a veces cuesta.

    Ojala todo pase pronto. Gracias por el comentario :)

    Beso

  • Dejar un comentario